MARTES SANTO
Se caracteriza su
liturgia por la exaltación de la Cruz, que se propone como motivo de orgullo
para los cristianos. El Evangelio de la misa de este día es la Pasión según san
Marcos. En muchos lugares el protagonista de las procesiones de este día es la Cruz.
El Martes
Santo continúan las celebraciones de la Semana Santa cristiana, según van
acercándose los días de los principales cultos que son el Jueves y Viernes
Santo, se va reflexionando acerca de diversos pasajes sobre la Pasión, Muerte y
Resurrección de Jesucristo.
El principal
suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor.
Liturgia de Martes Santo


En aquel tiempo, Jesús,
profundamente conmovido, dijo:
-«Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar».
Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo
decía. Uno de ellos, el que Jesús tanto amaba, estaba reclinado a la mesa junto
a su pecho. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía.
Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
-«Señor, ¿quién es?».
Le contestó Jesús:
-«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».
Y untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del
pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:
-«Lo que tienes que hacer hazlo en seguida».
Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la
bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la
fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió
inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús:
-«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios
es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo
glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis,
pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: Donde yo voy,
vosotros no podéis ir».
Simón Pedro le dijo:
-«Señor, ¿a dónde vas?»
Jesús le respondió:
-«Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde».
Pedro replicó:
-«Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti».
Jesús le contestó:
-«¿Con que darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que
me hayas negado tres veces».
Juan 13, 21-33 36-38
Es también un día en el
cual podemos acercarnos al sacramento de la reconciliación y a personas con
quienes estamos distanciados.